Es una historia larga en tiempo... pero la vamos a contar cortita...
Hace muchos meses, Sergio se cnontró en la calle, una silla de madera en la calle... preciosa, pero rosada y con una flor encima, que más parecía un huevo frito.
La recongimos y al tiempo después... casi 8 meses logramos tener un tiempo para poder lijarla entera y pintarla para el gordo... ahora el León tiene su propia silla Azul!!!
domingo, 15 de noviembre de 2009
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