Hoy día fuimos a una casa okupa, una de las más tradicionales de Barcelona y, durante y después de la visita, se te vienen mil cosas a la cabeza... Son como una mezcla incalculable de temas relacionados con la ideología, la identificación, el partidismo y todos esos temas que al final son bastante interesantes cuando les das la discusión que se merecen, que te hacen replantearte, te nutren, te critican y todo a la vez...
La casa se llama Can Masdeu. Tiene mucha importancia acá porque está en un barrio donde se vive muy fuerte el movimiento vecinal. Además la toma es de una antiguo leprosario que estaba abandonado hace más de 50 años... Está ubicada en un cerro, y los "dueños de casa" viven de una manera característica del movimiento y muy real (por decirlo de alguna manera), con sus huertos propios y comunitarios, con sistemas de energía, calefacción y mantención naturales. Toda una visión ecológica, basada en el energía sustentable.
Viven en promedio como 27 personas de varios países, lo que genera una diversidad muy grande dentro.... Estuvimos con un tipo que vive ahí y nos mostró la casa y sus detalles... todos los Domingos las 12:00 hrs. hacen visitas guiadas por la casa, transmitiendo sus ideas y formas de vida. Él transmitía mucha tolerancia, pero en el sentido real de la tolerancia, que no se trata de un libre albedrío, si no de ser capaz de tener miradas distintas, pero saber también rescatar los fundamentos y argumentos del otro, llegando a un consenso...
De alguna manera estos lugares, al visitarlos, te hacen cuestionarte y volver a centrarte en las cosas que uno busca de verdad, más allá de lo establecido, es como una introspección muy rica, que te hace volver a reinventarte con lo que vas viviendo y a volver a unir los puntos hacia atrás...